Cómo cambiar la correa del reloj en 5 minutos
Por Heurea · 8 de octubre de 2026 · 3 min de lectura
Cambiar la correa es la forma más sencilla de darle a un reloj una personalidad completamente nueva. Sustituye una correa de cuero por una de malla milanesa y un reloj minimalista pasará de informal a elegante al instante. La buena noticia es que no necesitas ir al relojero ni tener habilidades especiales. Te explicamos cómo hacerlo según el sistema de sujeción de tu correa.
Lo primero: mide el ancho entre asas
Antes de comprar una correa, mide el ancho entre asas: el espacio interior entre las dos asas de la caja, donde se fija la correa. Usa una regla graduada en milímetros o, mejor aún, un calibre (pie de rey).
- Las medidas habituales van de 16 a 24 mm, casi siempre en números pares
- Una caja de 40 mm suele tener 20 mm entre asas, y una de 42 mm, 22 mm
- Los anchos deben coincidir exactamente: una correa de 20 mm en un reloj con 22 mm entre asas deja un hueco antiestético
Con el Apple Watch es diferente: la correa se elige según el tamaño de la caja, y los conectores se deslizan en las ranuras de cada lado.
Lo que vas a necesitar
- Una herramienta para pasadores, con una horquilla en un extremo y una punta en el otro
- Un paño suave o una toalla para proteger el cristal
- Opcionalmente, un poco de cinta de carrocero sobre las asas
- Algunos pasadores de repuesto, por si alguno sale disparado o se dobla
Nuestro kit para cambiar correas incluye la herramienta, cuatro puntas de repuesto y 108 pasadores de 16 a 24 mm, así que estarás preparado para cualquier situación.
Caso 1: una correa de liberación rápida
Es el caso más fácil. Da la vuelta al reloj y localiza la pequeña palanca del pasador, en el lado de la correa. Deslízala hacia el centro con la uña: el pasador se retrae y la correa se suelta. Para colocar una correa, introduce un extremo del pasador en el orificio del asa, tira de la palanca, alinea el otro extremo y suelta. Deberías notar un ligero clic.
Caso 2: pasadores clásicos, con la herramienta
- Coloca el reloj boca abajo sobre el paño.
- Introduce la horquilla de la herramienta entre el asa y la correa, contra el reborde del pasador.
- Presiona suavemente hacia el centro para comprimir el pasador y luego inclina la correa hacia fuera.
- Guarda el pasador: puedes reutilizarlo si no está doblado.
- Mete el pasador en la nueva correa y encaja un extremo en el orificio del asa.
- Comprime el otro extremo con la horquilla y desliza la correa hasta que el pasador encaje en su orificio con un clic.
- Tira con firmeza de la correa para comprobar que está bien sujeta.
Si tu reloj tiene asas perforadas, con pequeños agujeros visibles en el lateral, usa el extremo en punta de la herramienta: empuja el pasador a través del orificio exterior y la correa se soltará sin forzar nada.
Caso 3: colocar una correa NATO
Una correa NATO ni siquiera requiere quitar los pasadores. Pasa el extremo largo por debajo del pasador superior y luego por debajo del inferior, manteniendo el fondo del reloj apoyado sobre la correa. Pásala por la hebilla, mete el extremo en las trabillas y listo. Si el espacio entre el pasador y la caja es demasiado estrecho, quita los pasadores, coloca la correa y vuelve a montarlos.
Errores que debes evitar
- Forzar con un destornillador o un cuchillo: la forma más rápida de rayar las asas
- Trabajar sobre un suelo de baldosas: un pasador que sale disparado es difícil de encontrar, así que usa una mesa cubierta con una toalla
- Reutilizar un pasador doblado: podría ceder y el reloj se iría con él
- Saltarte la comprobación: tira siempre de la correa después de colocarla
¿Qué correa para cada ocasión?
Para la oficina, la malla milanesa luce impecable y se ajusta al milímetro gracias a su cierre magnético. Para el fin de semana y el verano, una correa NATO de nailon es ligera y fácil de lavar. El cuero sigue siendo la opción todoterreno. Con dos o tres correas, un solo reloj cubre casi cualquier ocasión.